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Son muchas las felicidades que seguramente vivió este año nuestro Sabo Nim, y como se que es así, no solo me gusta desearlas en estos momentos festivos de fin de año solamente, sino que es bueno hacerlo de vez en cuando.
Hace ya 14 años que conozco al Sabo Nim y su familia, y creo que este último Sábado fue una de las veces que lo vi mas feliz para con el taekwon-do, no es para menos, todos quedamos satisfechos con la hermosa exhibición que hicimos, donde demostramos todas nuestras habilidades, y nuestra creatividad.
En lo personal, estoy feliz y orgulloso del grupo que me toco, en el momento en que ingresamos todos vestidos de monjes me pasaron muchas cosas, fue una emoción inmensa e impagable. No hay forma de describir LA PASION QUE NOS UNE, y no hay forma por que casi casi, cuando hablo de el sábado 19 de diciembre del 2009, se me pianta un lagrimón, como dice el tango.
La forma de describirla es esta: nosotros vamos a donde sea con tal de demostrar lo aprendido en nuestro dojan, como en el día de la exhibición. Nos preparamos, nos enfilamos y concentramos cual soldados marchando hacia un lugar de batalla, sana para nosotros, siempre tomándolo como un juego, pero al que queremos ganar, como todo chico cuando juega y se toma las cosas en serio y no quiere perder ni a las bolitas. El tiempo húmedo, hizo aun mas cansador y apagado el ensayo de la mañana. El cielo gris, se quejaba de a poco, hasta que momentos antes de partir el agua se empezó a hacer sentir. Al fin empezamos a salir en filas, con una tormenta que anunciaba el comienzo de una jornada intensa, la tormenta de Berazategui estaba en camino…
Estaba entrando a Obras, esta vez no para ver un recital del grupo de música que me gusta, sino para competir con mi arte marcial que me apasiona. Al momento de ingresar, sonaba una banda, era raro, las veces anteriores entraba de la misma manera y me ponía a saltar con ese sonido, esta vez lo use para calentar motores. Estábamos ansiosos, expectantes, nos preparamos, nos cambiamos en un baño donde ya había que mantener el equilibrio y hacer malabares de ante mano, tratando de no mancharnos con el piso embarrado a causa de la tormenta. Dentro de la cancha de básquet las goteras no cesaban y fueron causantes de una que otra resbalada. Un apagón repentino, puso los nervios de todos un poco mas a flor de piel. Todo se estaba dando un poco a contramano. Pero al final la pasión del Taekwon-do superó todas las trabas. Todas las escuelas mostraron sus habilidades y demostraron sus técnicas. Podría entrar en detalle de cada una, pero me interesa terminar de contar como el trabajo y la perseverancia te da sus frutos. Y después de todo estamos felices, felices de, no solo este 2º puesto que hemos ganado con todas las de la ley, sino con el trabajo realizado íntegramente y por cada uno de los taekwondistas de la escuela de Marcelo González. Creo que sin lugar a dudas, estamos preparados para seguir mejorando y no nos quedamos ya con lo que tenemos, siempre queremos más, y este es el mejor regalo que Papá Noel le pudo hacer a nuestro Sabo Nim. Salud!
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